Dialnet es un portal de difusión
de la producción científica hispana que inició su funcionamiento en el año 2001
especializado en ciencias humanas y sociales. Su base de datos, de acceso
libre, fue creada por la Universidad de La Rioja (España) y constituye una
hemeroteca virtual que contiene los índices de las revistas científicas y
humanísticas de España, Portugal y Latinoamérica, incluyendo también libros
(monografías), tesis doctorales, homenajes y otro tipo de documentos. El texto
completo de muchos de los documentos está disponible en línea.
En el portal colaboran numerosas
universidades españolas e hispanoamericanas que realizan los volcados de
sumarios de revistas. También incorpora bases de datos con documentos en otros
idiomas.
INTRODUCCIÓN
Estudiar el desarrollo infantil
implica conocer y considerar la influencia de múltiples factores, el niño y la
niña se encuentran influidos no sólo por componentes genético-hereditarios,
sino a su vez, por componentes socio-culturales, donde se le da un papel
primordial a los padres, y más específicamente, a la manera de vincularse con
sus hijos e hijas. En la familia las acciones cotidianas se convierten en
prácticas de enseñanza-aprendizaje; de cómo se estructuren éstas se propicia un
avance en el desarrollo de conductas sociales en los niños y las niñas, o por
el contrario se presenta el desarrollo y el mantenimiento de conductas
disruptivas. Los factores familiares como, por ejemplo, fallas en la disciplina
temprana e inadecuada supervisión de las actividades, aumentan en los niños y
las niñas los riesgos de comportamiento agresivo que en algunos casos podrían
llevar a la delincuencia en la adolescencia y la adultez.

Así, las privaciones
y los excesos que muestran los padres en sus repertorios básicos de conducta,
cuando desempeñan su papel, compone uno de los principales elementos garantes
del origen del desarrollo y mantenimiento de los problemas de comportamiento de
los niños y las niñas. La familia y todos aquellos adultos que rodean al niño y
la niña ejercen una influencia notable sobre los procesos de aprendizaje en la
infancia; como agentes socializadores y educadores estimulan en los niños y las
niñas mediante sus acciones y verbalizaciones cotidianas, el aprendizaje de
hábitos y repertorios fundamentales que les permiten desenvolverse en la vida
cotidiana e interactuar con los diversos agentes presentes en los contextos
sociales y escolares en los que se ven inmersos
DESARROLLO
LA FAMILIA COMO CONTEXTO SOCIALIZADOR
Las funciones educadoras de la familia asumen los procesos de
socialización, donde los padres como principales protagonistas y generadores de
escenarios de socialización impulsan a los niños y las niñas a construir bases
de competencia social (Cortés y Cantón, 2000, y García y Román, 2003). Son
muchos los estudios sobre la socialización en la infancia; entre los que se
encuentran los trabajos de Rothbaum y Weisz (1994), que exaltan la presencia de
una fuerte asociación entre el tipo de relaciones padres-hijos-hijas existente
en la familia y el desarrollo de los hijos e hijas. Como señalan Dumas y
La-Freniere (1993), en la familia los factores contextuales de apoyo estimulan
la adaptación y el ajuste del niño y la niña al medio y su desarrollo de
habilidades sociales, y a la inversa, los factores adversos crean la
probabilidad de que se desarrollen disfunciones conductuales. Otro aporte de
investigación sobre la familia en la que se aprecia el reconocimiento de su
importancia en la socialización de los hijos y las hijas, la hacen Lila (1994)
y Musitu y Cava (2001), donde resaltan que una de las substanciales funciones
de la familia es la socialización de los hijos y las hijas, ya que el sistema
familiar brinda un espacio psicosocial en el que permiten a sus miembros
obtener y someter a prueba los componentes de la cultura y los estándares
sociales que facilitan su integración en la sociedad. En la familia los niños y
las niñas adquieren y consiguen los valores, modelos, pautas y formas de
conductas propias y ajustadas a la sociedad a la cual pertenecen; la familia
presenta los diversos elementos propios de la cultura, determinando en cierta
medida el desempeño social futuro. La socialización como proceso interactivo
mediante el cual se transfieren los contenidos culturales que se incorporan en
forma de conductas y creencias a la personalidad de los seres humanos,
requieren que el niño y la niña actúen como sujetos activos, para poder afirmar
el aprendizaje de la estructura social en la que se encuentran.
CLIMA SOCIAL FAMILIAR
La familia posibilita el proceso de desarrollo de las
habilidades sociales en sus hijos e hijas mediante diversos mecanismos y
estrategias, donde juega un papel esencial el ambiente presente en el núcleo
familiar. Éste es un determinante definitivo del bienestar, actúa como
estructurador del comportamiento humano y está inmerso en una compleja
combinación de variables organizacionales, sociales y físicas. El ambiente ha
sido estudiado como clima social familiar, considera las particularidades
psicosociales e institucionales de un grupo familiar y retoma todo aquello que
se suscita en la dinámica familiar, desde su estructura, constitución y
funcionalidad.
HABILIDADES SOCIALES
Las habilidades sociales son las destrezas sociales
necesarias para hacer eficazmente una acción interpersonal (Caballo, 1993;
Elliot y gresham, 1991; Hundert, 1995, Monjas, 2000). Al hablar del desarrollo
de estas habilidades, se hace referencia al grado en que el niño y la niña han
adquirido un conjunto de habilidades comportamentales que posibilitan su
adaptación a las exigencias del medio social. Estas habilidades van desde la
interacción con pares y adultos hasta los procesos de autonomía, expresión y
resolución de problemas (Amescua, Pichardo y Fernández, 2002). Las habilidades
sociales se relacionan con diversas dimensiones o componentes del contexto
familiar. La estructura y organización de los padres o cuidadores posibilita el
desarrollo de repertorios sociales que propician la interacción y la adaptación
en diversos contextos sociales.
CONCLUSIONES
En conclusión, el clima social familiar con relación a los
factores de cohesión, expresividad y organización familiar guardan una relación
positiva con todas las áreas sociales, estos son componentes presentes en las
familias cohesionadas de nuestro estudio caracterizadas por una estructura y
dinámica democrática. El conflicto familiar es el factor que mantiene la
relación negativa, siendo un componente que permea la cotidianidad y las
relaciones entre las familias disciplinadas y sin orientación. Estos resultados
coinciden con el estudio de Amezcua, Pichardo y Fernández (2002), en el que las
familias evaluadas que presentaron un elevado nivel de cohesión, expresividad,
organización, participación en actividades intelectuales e importancia
atribuida a las prácticas y valores de tipo ético o religioso, así como niveles
bajos en conflicto, demostraron una elevada adaptación general.